Cómo trabajamos una oficina, paso por paso
Antes de mover una sola pared, definimos qué pasa con el equipo que trabaja ahí adentro. Estas son las condiciones que ponemos sobre la mesa en cada proyecto de interiorismo corporativo en Buenos Aires y Rosario, y lo que cada una cambia en la práctica.
Relevamiento con la oficina en funcionamiento
Medimos puestos reales, recorridos y puntos donde la gente se cruza o se interrumpe. No trabajamos sobre un plano genérico: si el local está ocupado, coordinamos visitas fuera de horario pico para no frenar la actividad diaria.
Anteproyecto con planos y renders antes de comprar
Entregamos plantas, cortes y vistas 3D para que dirección y equipo puedan discutir el layout con algo concreto. Así se evitan compras de mobiliario apuradas y cambios de última hora que encarecen la remodelación comercial.
Iluminación y acústica resueltas en el mismo plano
Definimos temperatura de color, niveles de luz por zona y control de deslumbramiento junto con los materiales absorbentes. Son decisiones que se toman antes de la obra, no después, porque condicionan cielorrasos, tabiques y tendido eléctrico.
Ejecución por sectores, sin detener la operación
Cuando el local sigue en uso, sectorizamos la obra, fijamos horarios para tareas ruidosas y protegemos circulaciones. El cronograma se arma por fases con holgura para imprevistos de proveedores y gremios.
Entrega con mobiliario y puesta en marcha
Cerramos con montaje de mobiliario de oficina, ajustes de iluminación y una recorrida final con el cliente. Dejamos registro fotográfico y una carpeta con criterios de mantenimiento para que el espacio siga funcionando igual a los seis meses.