Dirijo los proyectos de oficinas y locales privados del estudio en Buenos Aires y Rosario. La mayoría de las consultas que llegan por "Choosing a Service Format That Actually Fits" parten de la misma duda: si conviene un relevamiento puntual, un anteproyecto completo o directamente un proyecto ejecutivo con dirección de obra. No son lo mismo y elegir mal cuesta tiempo y dinero.
En la práctica, el formato depende de tres cosas concretas: cuánto del local se va a tocar, si la actividad sigue funcionando durante la obra y quién toma las decisiones de compra de mobiliario e iluminación. Cuando el cliente ya tiene planos y solo necesita criterio de distribución, un anteproyecto alcanza. Cuando hay que mover instalaciones, acústica o cielorrasos, el proyecto ejecutivo evita desvíos en obra.
Suelo responder consultas técnicas sobre ergonomía, temperatura de color y materiales antes de que exista un contrato, porque eso ayuda a definir el formato correcto. Si querés plantear tu caso, escribime y lo vemos con los datos del local sobre la mesa.
Contanos qué superficie y qué uso tiene el espacio y te orientamos sobre el formato más razonable antes de avanzar.